Orgullo
es lo que sentimos cuando miramos, acariciamos y saboreamos nuestro tomate de colgar.

El tomate de colgar, también llamado tomacó o tomate para untar pan, es un cultivo muy antiguo que tenían en verano todos los huertos de los pueblos y que se guardaba para luego utilizarlo durante el inverno y la primavera.

Hoy en día la cooperativa mantiene su producción en verano con una variedad antigua recuperada y, para los que quieren producto todo el año, tenemos producciones, de otras variedades, en fincas de la zona sur del Mediterráneo. Presentamos este producto en diferentes formatos: atado como antes y envasado, con diferentes medidas y materiales.